Más supervivientes, más secuelas: África afronta el reto de la rehabilitación
Los datos del estudio Carga Global de Enfermedad 2023 muestran que se vive más años, pero también más años con discapacidad. Un fisioterapeuta lo analiza.

Se vive más, pero no necesariamente mejor. Esa es la idea que recorre un análisis publicado en The Conversation por un fisioterapeuta e investigador en rehabilitación que participó en el estudio Carga Global de Enfermedad 2023, una de las mayores colaboraciones internacionales para estimar cómo enferman y mueren las poblaciones del mundo. Su lectura de los datos es incómoda: en buena parte de África, el aumento de personas que viven con discapacidad no refleja un fracaso sanitario, sino, en parte, lo contrario.
Qué dicen los números
Según los resultados que cita el autor, la esperanza de vida saludable al nacer —los años que, de media, se espera vivir sin limitaciones importantes— pasó en el mundo de 61,1 años en 2010 a 63,1 en 2023. En el mismo periodo, los años vividos con discapacidad acumulados a escala global subieron de 786 millones a 990 millones. Es decir, la distancia entre vivir más tiempo y vivir con buena función se ha ensanchado.
El estudio no es un ensayo clínico ni mide el efecto de un tratamiento: se trata de una estimación poblacional construida a partir de registros de mortalidad, encuestas y estudios epidemiológicos de todo el mundo, que se actualiza periódicamente. Sus cifras son modelizaciones, con los márgenes de incertidumbre propios de países donde los registros son incompletos. Conviene tenerlo presente al leer cualquier dato que salga de ahí.
Por qué aumenta la discapacidad
El autor señala varios factores que empujan en la misma dirección en el África subsahariana. Más personas sobreviven al VIH, a la tuberculosis y a complicaciones neonatales que antes eran mortales. A la vez, crece la población, envejece y aumentan las enfermedades no transmisibles: ictus, cardiopatías, diabetes y trastornos musculoesqueléticos. Las lesiones traumáticas siguen siendo una causa importante de discapacidad de larga duración, sobre todo entre adultos jóvenes.
El ejemplo que usa es claro: quien sobrevive a un ictus puede vivir muchos años después, pero arrastrar debilidad, dificultades para caminar o problemas para comunicarse que requieren apoyo continuado. Sobrevivir a una enfermedad, insiste, no equivale a recuperar la vida anterior.
Un supuesto que los datos desmontan
Durante años, buena parte del debate político y de salud pública dio por hecho que la discapacidad en África era sobre todo consecuencia de sistemas sanitarios débiles, y que mejoraría sola si mejoraba la atención. Los datos de 2023, sostiene el autor, cuentan algo más complejo: una parte del aumento está ligada al éxito de esos sistemas en evitar muertes. Lo que no ha crecido al mismo ritmo es la capacidad de atender a quien sigue vivo con secuelas.
Ahí está, a su juicio, el hueco. Los servicios de rehabilitación —fisioterapia, terapia ocupacional, logopedia, productos de apoyo— siguen siendo marginales en muchos sistemas de salud, pese a ser los que determinan si una persona puede moverse, trabajar, estudiar o cuidar de su familia. Es un argumento que también aparece en contextos europeos, donde cuestiones como adaptar la vivienda tras una pérdida de autonomía o el acceso a los productos de apoyo y su financiación suelen llegar tarde al paciente.
Qué propone el autor
Las recomendaciones que plantea son de organización de servicios, no clínicas: integrar la rehabilitación en la atención primaria en lugar de tratarla como un añadido hospitalario, ampliar la formación y el número de profesionales, y llevar los servicios a las comunidades donde la gente vive y trabaja, en vez de concentrarlos en grandes centros urbanos.
Se trata de una pieza de análisis firmada por un investigador que participó en el estudio, no de un trabajo revisado por pares con conclusiones propias. Pero su planteamiento de fondo sirve más allá de África: medir el éxito sanitario solo por muertes evitadas deja fuera lo que ocurre después, que es justamente donde se juega la autonomía de millones de personas.
- rehabilitación
- discapacidad
- África
- salud global
- ictus
- carga global de enfermedad
Elaborado a partir de información publicada por The Conversation Global Health · Fuente primaria: documento original
